Dirección
Caserio Huambalito
GPS
-1.3732828911414, -78.534012451609
ATENTOS!!
AL LEER LA HISTORIA LE LLENA DE EMOCIÓN A CUALQUIERA…..SE PONE MUCHO MÁS INTERESANTE…..
…..Una vez afuera se amotinaron sobre mi, con voces desafiantes, me dijeron que yo no era nadie, para rendir cuentas en Bolívar y muchas ofensas en contra de mi dignidad, al escuchar los insultos de los moradores de la parroquia, me separaron del grupo, los señores Moisés Villafuerte, José Garzón, Reinaldo Zúñiga, Rosendo Garzón y sus dignas esposas y mucha gente mas, todo tiene un principio y un final, mientras caminábamos de regreso a nuestros hogares, nuestro corazón ardía de sentimiento y todos en un mismo pensamiento, al doblar la curva del empedrado, entre Bolívar y Huambaló automáticamente nos detuvimos, en ese instante, tomando del hombro de mi compadre Moisés Villafuerte, salió de mis labios, tal vez fue la vos de Dios mismo el que hablo, proponiendo en estas palabras “ compadre Moisés usted donara un sitio para hacer una casetita pequeña para tener las misas dominicales, porque a Bolívar no regresamos mas”, no me dejo terminar la propuesta y me abrazo, manifestando compadre de mi alma lo que ustedes quieran el aporte que sea necesario y el sitio que vean conveniente, Ave María Santísima, no faltaba mas, haremos la iglesia, lo mas pronto, sabias palabras.
Solo un poeta podría descifrar estas frases, todos enrojecidos de alegría, abrasándonos unos a otros dimos la vuelta y corrimos a dar alcance al sacerdote para manifestarle nuestro pensamiento, todavía estaba conversando con gentes de la parroquia, al ver nuestro regreso, presurosos y acalorados, muchos tal vez pensaron que volvíamos a discutir y se hicieron a un lado, y pudimos hablar con el sacerdote, nos felicito a todos y nuevamente llamo la atención a algunos que estaban cerca y les dijo si no hay comprensión, no quieren devolver el dinero y el material que se han llevado, se va hacer la iglesia en Huambalito, nos manifestó Señores de Huambalito que Dios les ayude a hacer su iglesia, yo mismo les voy a dar sacando el permiso, donde el Señor Obispo en Ambato y voy a manifestar lo ocurrido.
A la semana siguiente tuvimos la respuesta del Ilustrísimo Monseñor Bernardino Echeverría, autorizando el permiso, con fecha de 20 de septiembre de 1952, era un día de jubilo, emocionados bajábamos de la misa a contarles a nuestra gente, al que por ahí pasaba o encontrábamos en el camino le contábamos lo sucedido y el grupo se acrecentaba cada vez mas y no mirábamos si ya llegábamos a nuestra casa, seguíamos hasta llegar al crucero de don Segundo Llerena, casi todos los moradores del caserío Huambalito, ya que éramos pocos hogares en el caserío, la noticia la recibimos a las 10 de la mañana, nuestro regreso a contar fue a medio día, a toda la gente emocionados de tal determinación, pasaron las horas y llego la noche, La señora Mariana Martínez de Llerena, se emociono y con lagrimas en los ojos dijo que se forme un comité y todos convocamos a una sesión, para el 8 de enero de 1953, en la casa de don Segundo Llerena, en ese entonces había 43 familias en el caserío Huambalito.
En ese lapso de tiempo había que designar el sitio donde podíamos construir el templo, ya que el señor Evangelista Viteri, también ofrece un cantero de terreno, para que se construya ahí la iglesia, pero el señor Moisés Villafuerte manifestó, que se resentiría si no cumplen lo que el ofreció, tuvimos que agradecer su buena voluntad al señor Evangelista Viteri y pedir en dinero su oferta, lo cual hizo gustoso, donando la cantidad de S/.1000 sucres, esa fue la donación mas generosa
Después de la reparación de la imagen de san Francisco, todas las tardes se reunía la gente a rezar el Santo Rosario, cada vez mas aumentaba los fieles y acrecentaba la fe y un día el santito demostró un milagro; se efectuó un matrimonio imposible.
El señor Gerardo Oñate, poniéndose de rodillas y con lagrimas en los ojos imploro, haz un milagro, dame una esposa, tu sabes, ella se encuentra presente, todos nos quedamos sin palabras mirándonos unos a los otros, en ese momento se levanto de su asiento y poniéndose junto al Señor Gonzalo Garzón, tomo de la mano a la señorita Dolores Morales, para poder declarar su amor, la misma que estaba comprometida en matrimonio y solo faltaban días para que contrajera matrimonio, según conto su padre, pero tal vez estuvo arreglada ya que antiguamente se ponían de acuerdo con el padre y todo estaba arreglado, los amigos ya sabíamos, su padre molesto por el acontecimiento protesto, dijo: ella se encuentra comprometida en matrimonio y pocos días falta, Dolores con lagrimas en los ojos dijo con su permiso papa, me casare con este buen hombre.
No dejamos alargar mas esta situación y se fijo la fecha y los padrinos, en caso de no estar de acuerdo su padre se hará en mi casa les dije, después de algunas horas reacciono el padre se conformo, como pidiendo disculpas y se fijo la fecha del matrimonio, este fracasado novio, era el señor Ángel Toainga, el era de la parroquia Bolívar y se vengo de nosotros.
Una noche que estábamos rezando el rosario se presentaron todos los moradores de la parroquia Bolívar, cubiertos hasta los ojos para no ser reconocidos, blandeando sus machetes y las mujeres con garrotes con vocabulario deshonesto a reclamar sea devuelto la imagen de San Francisco, ya que la imagen estaba en mi casa por el tiempo de aproximadamente un año, solo les pedimos nos dejaran terminar de rezar el rosario y pueden llevárselo, y así sucedió quemamos tristes, esa noche demoramos mas de la cuenta, no sabíamos que hacer, pero nuestra fe y espíritu no desmayaba, todos nos fuimos a llevar a la imagen de la Santísima Virgen Dolorosa que venerábamos en la casa del señor Julio Zúñiga, con mas fervor había mas gente en las oraciones de los rosarios, desde entonces a los de Bolívar les llamamos la tribu de Bolívar ya que no había comprensión por su comportamiento, echaron al hombro a la imagen de San Francisco como si fuera un objeto cualquiera y se alejaron dando gritos y alaridos como una de esas noches de luna llena así como aúllan los lobos y perros hambrientos haciendo de las suyas.
Pero no pudieron cortar nuestra fe seguíamos trabajando la iglesia con mas fervor y animo, para el 1 de enero de 1954 hicimos la bendición de la cubierta, el señor presidente del comité Segundo Llerena por su amistad, invito al señor Julio Gavilanes, concejal y presidente de reconstrucción del cantón Pelileo y a su digna familia, a que tomara la cinta de compadrazo para su gran bendición; el dono para la casa de Dios 100 quintales de cemento, los vidrios para las ventanas de la iglesia, el aluminio para toda la cubierta. Bendito sea este señor, para hacer la bendición de la iglesia pedimos a todos que nos prestaran sus cuadritos para adornarla, el monseñor Bernardino bendijo nuestro santuario.
Las palabras en el sermón, hablo de la iglesia que se construyo para la nueva generación de los apóstoles y ministros de Dios y sus seguidores y cual es la cabeza de la iglesia, dirigió las palabras para la gente de Huambalito, elogios para los que hacen la casa de Dios, ya que ellos tendrán casa propia en la eternidad, explico del santito San Antonio el era el santo patrono de la iglesia, en esos instantes estaba presente la familia Villafuerte y en cuanto termino la Santa Misa se acerco el señor Segundo Baltazar Villafuerte y su digna esposa la señora Josefina Sánchez, a pedir le acepten en Huambalito la imagen de San Antonio que ellos donaban, el monseñor les dio su bendición y palmeando sus hombros les agradeció, la señorita Rosa Pérez reunió a todas las señoritas del lugar y manifestaron donar la Santísima Virgen de Fátima y pidieron sea bendecido el 1ro de enero de 1955.
Abandone mi tierra, presente mi renuncia el 15 de Agosto de 1960 y me fui a la capital del Ecuador junto a mis hijos y esposa, parecía que recién había nacido, mis hijos me sacaban a pasear, tomado de la mano, como si fuese un niño que pudiera extraviarse, mi corazón palpitando por lo que fui dejando en mi tierra, fingiendo estar contento, empecé a trabajar, junto a mis seres queridos, llegue a ser hijo en vez de padre, transcurrieron tres años de haber dejado mi tierra, a pesar que todos los fines de semana viajaba por lo que no podía estar contento, si no veía mi tierra que tenia arraigado en mi corazón, iba a llorar mis tristezas en la iglesia y a ver que se habían olvidado de trabajar.
En ese tiempo tuve la oportunidad de estar en unas fiestas en Quito donde vi la imagen de Jesús del Gran Poder, siempre hacían las fiestas pomposas en la capital, había lidias de toros, contrataban buenos toreros y el que estaba de moda en aquel entonces era el torero Cordobés, viniendo a visitar la iglesia de San Francisco, reconoció a Jesús del Gran Poder y manifestando a los padres franciscanos, la devoción en España, sacando en procesión todos los años en las fiestas, una devoción que atrajo mucha gente, sus bendiciones se hizo palpables.
Un día pedí de rodillas: “Jesús del Gran Poder como quisiera verte en mi tierra, solo tu puedes Jesús mío, yo propongo llevarte si tu me das la mano”, y me retire llevando una botellita de agua bendita y Jesusito me hizo el gran milagro, a los días siguientes, tuve un contrato que me dieron S/. 10000 sucres adelantado, no tenia que comprar nada de material, ya que todo me dieron, entonces pensé como no voy a llevar a Jesus del Gran Poder a mi tierra.
Al día siguiente viaje con mi hijo Héctor Garzón a San Antonio de Ibarra en busca de un escultor enviados por los padres de San Francisco, porque tuve que manifestar el milagro concedido y a pedir aprobación, Dios mismo mostró el camino poniéndose a las ordenes el señor Mariano Reyes y comprometiéndose a esculpir a Jesús del Gran Poder, y en noviembre 20 de 1962, llego la sagrada imagen a mi aposento.
En ese entonces arrendaba frente a la iglesia de Chimbacalle, donde llegue a tener estrecha amistad con los sacerdotes claretianos de Bogotá, comunidad en Quito y Guayaquil. Todos los días durante el tiempo que se encontraba la imagen de Jesús del Gran Poder en mi hogar, fue visitado por mucha gente con sus oraciones, en las misas se anunciaba que ahí en frente de la iglesia en una vivienda se encontraba la imagen, cuando de pronto resulto una propuesta que era dejar en la iglesia de Chimbacalle a cambio me querían dar construyendo una casa en la ciudad de Guayaquil en el barrio Cristo del Consuelo, pero mas era mi devoción de llevar a mi tierra era mas grande, nunca e traicionado y no traicionare dije a los reverendos sacerdotes.