¿Qué necesitas saber?
Este sitio ofrece mucho más que comida, ya que brinda una experiencia completa. Cuenta con senderos florales que conectan 15 estanques donde se crían truchas y otros peces, todo rodeado de paisajes montañosos y riachuelos, perfectos para disfrutar en familia o para relajarse.
Su especialidad es la trucha, preparada de diversas formas: asada, frita o al vapor, acompañada de jugos de mora, tomate o babaco, todo por solo $6. Además, dispone de un salón de eventos donde se pueden reservar platos especiales como caldo de gallina, conejo, cuy y parrillada.
Está ubicado en el barrio La Esperanza, en el sector Valle Hermoso del cantón Pelileo. Para llegar, sigue la vía a Baños y a medio kilómetro de Pelileo Grande toma el desvío a la izquierda hacia Valle Hermoso, siguiendo las señales.
El horario de atención es de 09h00 a 18h00, todos los días.
Un valle encantador lleno de truchas y paisajes
El Valle Hermoso, en el cantón Pelileo, es un lugar lleno de naturaleza, con senderos florales, un extenso totoral y criaderos de peces de agua dulce. Además de su belleza natural, ofrece platos deliciosos como la trucha asada, resultado de su floreciente actividad piscícola y la riqueza de su tierra.
El clima, con temperaturas entre 22 y 25 grados centígrados, favorece la cría de trucha, tilapia y carpa, así como el cultivo de productos andinos. La pureza del agua de las montañas garantiza una mejor calidad de los peces, lo que se traduce en un sabor y textura superiores.
Complejo turístico El Truchón de Luigi
Desde 2004, este negocio familiar, dirigido por Luis Paredes, ha sido un punto de referencia para degustar trucha, acompañada de ensaladas orgánicas cultivadas en Valle Hermoso. A solo 10 minutos del centro de Pelileo, el lugar recibe alrededor de 500 visitantes semanales. Además de la comida, los turistas pueden recorrer los coloridos senderos y visitar las piscinas donde se crían los peces.
Luis Paredes destaca que su objetivo es que las familias disfruten de los encantos de Valle Hermoso y compartan las bendiciones que ofrece la naturaleza.
Para llegar al sitio, toma el primer desvío a la izquierda en la carretera Pelileo-Baños. Mientras esperan la preparación de su plato, que tarda unos 15 minutos, los visitantes pueden relajarse cerca de los riachuelos o meditar al aire libre.
Un inicio con fe y esfuerzo
Ligia Ponluisa, esposa de Luis Paredes y originaria del caserío de Inapi, cuenta que decidieron emprender debido a las grandes necesidades que enfrentaban. Comenzaron de cero en 2004, criando alevines de trucha para venderlos crudos. En 2009 innovaron abriendo su restaurante, que ha impulsado el desarrollo de la comunidad y generado empleo para varias familias.
El restaurante tiene capacidad para 80 personas y un salón de eventos para 180, que requiere reserva previa.
Más que un restaurante
Además de degustar los platillos, los visitantes pueden conocer el proceso de cría de truchas a través de recorridos por las piscinas. Ofrecen trucha en diferentes preparaciones, y los domingos, platos especiales como cuy, conejo o parrilladas, disponibles bajo pedido.
Ligia invita a los visitantes a regresar, garantizando una excelente atención y una experiencia memorable.
